cultura de mi pais
La cultura mexicana mezcla elementos de diversas épocas y orígenes, desde los pueblos precolombinos y conquistadores de la época colonial hasta las influencias contemporáneas de Estados Unidos. Actualmente, todavía existen 56 grupos indígenas con sus respectivas lenguas, que son reconocidas como nacionales, aunque en la práctica su uso está bastante limitado. El náhuatl es el idioma nativo con mayor número de hablantes y su población se concentra en Distrito Federal, Guerrero, Hidalgo, Morelos, San Luis Potosí, Estado de México, Puebla y Veracruz.
México es un país mayoritariamente urbano. Más del 85% de los habitantes viven en grandes ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se han adaptado a los cambios que ha traído consigo la modernidad. Sin embargo, en los pueblos todavía se respetan los usos y costumbres de sus antepasados. El 17,1% de la población indígena total del país también vive en las principales ciudades.
La riqueza natural de México, su pluralidad y sus valores se reflejan en diferentes manifestaciones culturales. Una de las más características es la gastronomía, que fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010. La cocina mexicana mezcla ingredientes típicos de la época prehispánica, como el maíz, el chile, el cacao, el aguacate y el nopal, con otros que fueron introducidos durante la época colonial, como las carnes, el arroz y el trigo. El pulque, el tequila y el mezcal son las bebidas más características.
La religión tiene una importante presencia en las festividades nacionales y regionales. Una de las más particulares es el Día de los Muertos, que se celebra entre los días 1 y 2 de noviembre, fecha en la que según la creencia popular los difuntos vuelven del más allá para participar en la fiesta junto con los vivos. Para recibirlos se realizan ofrendas en los cementerios con sus comidas y bebidas favoritas y se toca música.
Los mexicanos perciben la muerte de una manera muy peculiar, e incluso se "burlan" de ella y la aceptan muy abiertamente. Está presente en su vida cotidiana, en canciones, fiestas y poesías. Consideran que está indisolublemente unida a la vida y que celebrarla es una forma más de celebrar la vida.
Los mexicanos también se caracterizan por ser gente alegre, amable y acogedora. Les encanta la fiesta, la música y pasarlo bien, pero al mismo tiempo son personas serias y trabajadoras. En definitiva, un pueblo fascinante y diverso que te abrirá los brazos y te invitará a conocerlo y a disfrutar de la vida junto a ellos.
Las festividades mexicanas, los cantos tradicionales y los sabores típicos están cargados de tal simbolismo y riqueza cultural que algunos de ellos han sido nombrados Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. En los últimos años se han sumado nuevos integrantes a la lista de patrimonios de México para el mundo: el canto de los purépechasconocido como la pirekua o la danza de los parachicosde la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo. Previamente, habían sido declaradas Patrimonio Intangible la celebración del Día de Muertos, la ceremonia ritual de los Voladores de Papantla y las tradiciones de los habitantes del Valle Sagrado Otomí-Chichimeca de la Sierra Gorda de Querétaro.
Las festividades mexicanas, los cantos tradicionales y los sabores típicos están cargados de tal simbolismo y riqueza cultural que algunos de ellos han sido nombrados Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. En los últimos años se han sumado nuevos integrantes a la lista de patrimonios de México para el mundo: el canto de los purépechasconocido como la pirekua o la danza de los parachicosde la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo. Previamente, habían sido declaradas Patrimonio Intangible la celebración del Día de Muertos, la ceremonia ritual de los Voladores de Papantla y las tradiciones de los habitantes del Valle Sagrado Otomí-Chichimeca de la Sierra Gorda de Querétaro.
La pirekua –“canción”en purépecha— es un género musical originado en la fusión de notas y cantos religiosos de los evangelizadores, con reminiscencias de la música indígena. Es la voz de sus habitantes nativos. Los sonidos de la pirekua resuenan al ritmo de la historia del pueblo purépecha, ubicado en Michoacán. Los miembros de esta comunidad indígena se cuentan entre los mejores ejemplos de la habilidad del mexicano para componer, hacer música y, como ellos dicen, “llorar bonito”. Las canciones están dedicadas a la naturaleza, a las mujeres y a la vida; son recuerdos dolorosos y felices plasmados en el idioma original de sus intérpretes, quienes han hecho del canto un acto ritual de valentía y respeto por su historia.
La danza de los parachicos es la celebración mestiza más renombrada de Chiapas. Se efectúa en enero, durante la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo. Tres venas alimentan el corazón chiapaneco en estas celebraciones: la que lleva la sangre aguerrida de los antiguos indios chiapanecas, la de los frailes europeos llegados durante la Conquista y, la más alegre y colorida, la de los esclavos africanos llegados a México entre los siglos XVI y XVII.
El alma de esa fiesta son los parachicos, personajes cuya máscara tallada en cedro busca imitar los rasgos de los españoles. Su cabellera es una peluca de ixtle adornada con flores o listones. Sobre los hombros llevan un colorido sarape y en el pantalón lucen chalinas bordadas en chaquira y lentejuela; en la mano llevan un chinchíno maraca que agitan mientras bailan.
El sonido de los chinchines evoca a la lluvia y el zapateado que realizan tiene como objetivo despertar a las fuerzas bienhechoras del fondo de la tierra para estimular la buena cosecha.
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